manuel ballester
Poeta recién llegado
Me dejo llevar por tus manos
A contracorriente;
Reniego de flores perpetúas
Que nunca se mueren.
No quiero seguir por tus pasos
Aunque al infierno me condene.
Harto de mirar
Como la yerba ya no crece;
En esta tierra yerma;
Donde las palabras brotan sucias y ausentes;
Asesinando todo por lo que luché.
Quiero verte nadando
En la orilla del ancho mar;
Recogiendo piedras de colores
De los surcos del monte azahar.
Quemar las ramas secas
Que pueblan tus pesadillas;
Y que las tinieblas
Amanezcan cada día, toda la vida.
A contracorriente;
Reniego de flores perpetúas
Que nunca se mueren.
No quiero seguir por tus pasos
Aunque al infierno me condene.
Harto de mirar
Como la yerba ya no crece;
En esta tierra yerma;
Donde las palabras brotan sucias y ausentes;
Asesinando todo por lo que luché.
Quiero verte nadando
En la orilla del ancho mar;
Recogiendo piedras de colores
De los surcos del monte azahar.
Quemar las ramas secas
Que pueblan tus pesadillas;
Y que las tinieblas
Amanezcan cada día, toda la vida.