rosanabordoli
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amanece en tu sonrisa
aunque el astro se resiste
y se enreda entre algodones.
Amanece y no es de día
aunque el frío persiste
y te abrocha los botones.
Amanece en la llovizna
aunque la ventana insiste
en sudar a borbotones.
Amanece en tu pupila
aunque la penumbra invite
a los tibios corazones.
Amanece en la caricia
aunque cronos apremie
y se esfumen las razones.
Rosana
03/04/13
aunque el astro se resiste
y se enreda entre algodones.
Amanece y no es de día
aunque el frío persiste
y te abrocha los botones.
Amanece en la llovizna
aunque la ventana insiste
en sudar a borbotones.
Amanece en tu pupila
aunque la penumbra invite
a los tibios corazones.
Amanece en la caricia
aunque cronos apremie
y se esfumen las razones.
Rosana
03/04/13