Hay un faltante temporal en el inventario de sentimientos.
La soledad atormenta el presente con el futuro que nunca fue.
Las memorias masoquistas seducen mis ojos en su brillo.
El reflejo del miedo abruman las posibilidades, los deseo a la inmortalidad.
Estoy flotando en la gravedad de tus mentiras.
Por años adore la imagen de un Dios ateo.
Después de tantos años, la ocasión paso a ser la razón, y la decisión la moraleja.
La sonrisa fue el parche perfecto de la tristeza.
La inyección letal que clausuro tus impurezas.
Amanece,
es otro triste día, que me pronóstico la vida, y la madre mía.
La tristeza explotó, no tubo otra salida.
Amanece, me tocan la puerta, y es la perdida saliva.
Esa que fue gastada en promesas recibidas.
Al infinito miro y la pregunta me perturba.
Que hubiese pasado mas allá de la discordia.
Que hubiese pasado si Dios hubiese cambiado los libretos, las historias.
La soledad atormenta el presente con el futuro que nunca fue.
Las memorias masoquistas seducen mis ojos en su brillo.
El reflejo del miedo abruman las posibilidades, los deseo a la inmortalidad.
Estoy flotando en la gravedad de tus mentiras.
Por años adore la imagen de un Dios ateo.
Después de tantos años, la ocasión paso a ser la razón, y la decisión la moraleja.
La sonrisa fue el parche perfecto de la tristeza.
La inyección letal que clausuro tus impurezas.
Amanece,
es otro triste día, que me pronóstico la vida, y la madre mía.
La tristeza explotó, no tubo otra salida.
Amanece, me tocan la puerta, y es la perdida saliva.
Esa que fue gastada en promesas recibidas.
Al infinito miro y la pregunta me perturba.
Que hubiese pasado mas allá de la discordia.
Que hubiese pasado si Dios hubiese cambiado los libretos, las historias.