Amanecer íntimo
Y ahí estabas tú, tan apacible
como mis ojos jamás te habían apreciado
indefensa, tierna, incorruptible
como si la belleza más sublime se hubiera aglomerado
Divagaban tus pensamientos brotados de imaginación
mientras se dibujaba en tu rostro una sonrisa picaresca
tu cuerpo como objeto divino de una ilustración
engalanado y cubierto de una belleza gigantesca
y todos mis sentidos estancados en aquel instante
todo a mi alrededor carecía de razón
"eres hermosa", susurraban mis labios
"más que divina", gritaba mi corazón
si pudieras nena, escuchar mis latidos
si vieras como mi mente a ti se entregó
si observaras en mí, todos los versos unidos
cuando en mi pensamiento la única eras tú
Última edición por un moderador:
::