Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Mientras en el silencio y en el sereno
Entro en un sueño sin explicación,
Cuando vienen recuerdos del viejo camino
En un frio despertar de la imaginación.
hasta que llega la madrugada, descanso,
E invoco desde lo profundo de mí ser alegría,
La palabra que alumbra y me da reposo,
Y me lleva a las alturas, ¡que mi alma sonría!
Cuando por el miedo de no querer despertar
En lugares desconocidos y sin luz,
Donde rugen los leones y corren a matar,
Quitan la tranquilidad los enemigos de la paz.
Para herir al que con fuerza y voluntad vive
Vive en libertad, tranquilidad y armonía
En la dulce canción y melodía de un ave
Que es la verdad que esta en la valentía.
Donde no hay temores ni tormentos.
Estoy en la bonanza y la clama,
Donde no surgen los lamentos,
Donde por fin respiro con el alma.
Para no volver al pasado, ni malos recuerdos,
Entro a la puerta del bien y de los sabios
La que pone en mi corazón sueños profundos,
Es la palabra de ánimo de los sanos labios.
Y me salvan, cuando necesito descanso,
Me libran de penas y me defiendo.
Las sabias respuestas del corazón manso,
Destruyen los fracasos y los miedos.
Entro en un sueño sin explicación,
Cuando vienen recuerdos del viejo camino
En un frio despertar de la imaginación.
hasta que llega la madrugada, descanso,
E invoco desde lo profundo de mí ser alegría,
La palabra que alumbra y me da reposo,
Y me lleva a las alturas, ¡que mi alma sonría!
Cuando por el miedo de no querer despertar
En lugares desconocidos y sin luz,
Donde rugen los leones y corren a matar,
Quitan la tranquilidad los enemigos de la paz.
Para herir al que con fuerza y voluntad vive
Vive en libertad, tranquilidad y armonía
En la dulce canción y melodía de un ave
Que es la verdad que esta en la valentía.
Donde no hay temores ni tormentos.
Estoy en la bonanza y la clama,
Donde no surgen los lamentos,
Donde por fin respiro con el alma.
Para no volver al pasado, ni malos recuerdos,
Entro a la puerta del bien y de los sabios
La que pone en mi corazón sueños profundos,
Es la palabra de ánimo de los sanos labios.
Y me salvan, cuando necesito descanso,
Me libran de penas y me defiendo.
Las sabias respuestas del corazón manso,
Destruyen los fracasos y los miedos.