AMANECER
Esta visión me emociona,
un sereno amanecer
me ocasiona tal placer
que hasta mi ego corona.
Pero mi musa, ladrona,
se la pone cual diadema
diciendo que en este tema
el mérito es de ella sola.
¡Allá va, como manola,
luciéndola con gran flema!
Dejaré que se lo crea
y del mérito presuma,
de laureles se perfuma,
la melena balancea.
Al mirarme titubea
pues me ve tan extasiado
con mi sentir extraviado
en la salida del sol
y en las nubes su arrebol
que su canto ha silenciado.