Frankos Roda
Poeta recién llegado
Repica en el jardín canoro trino
y exhala el almohadón un dulce encanto
aviva el silbo melodioso canto
del monte la hiedra, abraza al pino.
Desciende del alcor curvo camino
y en alas la legión de verde acanto
desliza el arroyuelo un leve llanto,
chirría el cangilón, rueda el pollino.
Un golpe del visillo en suave brisa
despierta y amanece a un nuevo día
en oro un haz de luz tu rostro luce
y enciende, sonrosada, tu sonrisa.
Un beso renovado me seduce
y al punto en tenue voz... ¡Amada mía!
y exhala el almohadón un dulce encanto
aviva el silbo melodioso canto
del monte la hiedra, abraza al pino.
Desciende del alcor curvo camino
y en alas la legión de verde acanto
desliza el arroyuelo un leve llanto,
chirría el cangilón, rueda el pollino.
Un golpe del visillo en suave brisa
despierta y amanece a un nuevo día
en oro un haz de luz tu rostro luce
y enciende, sonrosada, tu sonrisa.
Un beso renovado me seduce
y al punto en tenue voz... ¡Amada mía!
Última edición: