mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Amanecí otra vez entre tus brazos...
Amanecí otra vez entre tus brazos,
iluminada por rayos blancos de sal;
cediendo al cantar de las sirenas
por la ventana.
Enviando cantos ahogados
de agonía nocturna;
oscuro juego revelado
con ingenio de regalos
corporales.
Torbellinos sentimentales
de flores silvestres vivas,
sobre la mesa del
comedor.
Célula encantada que
puntea en labios de festín.
Roble fuerte de dureza
subyugante, que duerme
al caer la tarde,
donde se cuelgan los
quejidos de la aurora.
Corral de paja, donde
durmieron felices
mis mariposas.
Amanecí nuevamente
entre tus brazos...
Amanecí otra vez entre tus brazos,
iluminada por rayos blancos de sal;
cediendo al cantar de las sirenas
por la ventana.
Enviando cantos ahogados
de agonía nocturna;
oscuro juego revelado
con ingenio de regalos
corporales.
Torbellinos sentimentales
de flores silvestres vivas,
sobre la mesa del
comedor.
Célula encantada que
puntea en labios de festín.
Roble fuerte de dureza
subyugante, que duerme
al caer la tarde,
donde se cuelgan los
quejidos de la aurora.
Corral de paja, donde
durmieron felices
mis mariposas.
Amanecí nuevamente
entre tus brazos...