Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La savia de tus besos
permanece en mis labios
perezosos,
la ciudad sonríe
en mi ventana
cuando la mañana
se asoma a nuestro lecho,
acaricio tus nubes
con mis manos en pijama
mientras escucho
tus primeras palabras
del día que se aproxima,
el deseo despierta
en mi boca
y lo traslado a la tuya,
desayuno tus pechos
que me ofreces generosa,
bella manera
de empezar la jornada,
tú dentro de mí
y yo amaneciendo
en tu mirada.
permanece en mis labios
perezosos,
la ciudad sonríe
en mi ventana
cuando la mañana
se asoma a nuestro lecho,
acaricio tus nubes
con mis manos en pijama
mientras escucho
tus primeras palabras
del día que se aproxima,
el deseo despierta
en mi boca
y lo traslado a la tuya,
desayuno tus pechos
que me ofreces generosa,
bella manera
de empezar la jornada,
tú dentro de mí
y yo amaneciendo
en tu mirada.