AMANTE EN MUSLO HONESTO
Estaba entre bellas esfinges sin reloj,
recostado en la colina de cristales volaba,
cuentos posados en cenizas apagadas,
que se perdían en esa placidez imaginada.
Necesitaba unos anteojos
para administrar mi armario,
perchas de paja
ropas de difuntos,
apilar el orden de mi cubierta
entre los sentimientos limpios.
La luna llena,
de los ayeres
llenaba mis ritmos,
complacía los sueños.
Esa señal me hizo tu compañero,
expresión de folios agrietados.
Amante en muslo honesto
y paisajes errantes, ave
que habla de ratones,
pues diáfana y honesta
llenas mi oído de cifras
y me repongo entre las sabidurías
de esos años, silencio, edad mecida.
Ser poeta interior,
rosa de presencias
para el consuelo,
para nuestro aroma.
Acariciar la antigua trenza
para cultivar tu cabaña
con interiores consolados
por mis pensamientos rumiados.
Ansioso de tu calor
en caminos de olor
detengo el tiempo
en caracolas de amor.
* * * * * * *
luzyabsenta
Es un hermoso homenaje que se prende hasta llegar al encuentro de esa sabiduría tan acariciada;
consuelo mediado por todo el mundo expresivo que en disolución me desborda. Soy ahora un aroma para el calor de esas únicas caracolas.
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