Sol Ominoso
Poeta recién llegado
Temo que me he convertido en un amante mirón. Como el hombre huraño que le teme a la vida, pero a la vez, la anhela tanto, que solo se atreve a verla desde su ventana, con un solo ojo, detrás de la cortina. Así me escondí del amor que siento. Porque mi mente contradice a mi corazón y mi cuerpo no escucha a ninguno.
Este amor seguirá consumiendo mi corazón hasta que de él no quede nada, nada más que un simple órgano sangriento, palpitando sin ningún motivo, bombeando sangre que no va a ninguna parte, porque todo yacerá muerto ya. Porque mi cuerpo está lleno de amor, un amor muerto, que no lucha, ni sufre, ni entrega, ni es capaz de tragarse su orgullo. Tengo el cuerpo rebosante de amor, un amor que no es amor; un amor cobarde.
Este amor seguirá consumiendo mi corazón hasta que de él no quede nada, nada más que un simple órgano sangriento, palpitando sin ningún motivo, bombeando sangre que no va a ninguna parte, porque todo yacerá muerto ya. Porque mi cuerpo está lleno de amor, un amor muerto, que no lucha, ni sufre, ni entrega, ni es capaz de tragarse su orgullo. Tengo el cuerpo rebosante de amor, un amor que no es amor; un amor cobarde.