Nommo
Poeta veterano en el portal
Categoría...
Buena calidad.
Toda una experiencia, formidable.
Un viaje a otro país. Rompiendo las cadenas de pertenencia a una región determinada.
Y entonces, tú. Tocando esa flauta. Flautista de Hamelín.
Llevándote a las ratas que infestaron el pueblo.
En el establo, tienes varias bestias aladas.
Son como Pegaso. Tu novia es delgada.
Os queréis mucho. Yo lo noto.
Lo disfruto. Ser cartucho en la escopeta, lleno de perdigones y de pólvora.
Estruendo...
Lluvia de ideas.
Clamor popular y vítores.
Célebre, durante un instante. He conocido a tu maestro.
Muy diestro. Muy cortés y valiente. Buen navegante. Y cocinero.
Amo este suelo fértil, que sirve de apoyo a tantos árboles frondosos.
Y las verduras que me ofrecisteis, a cambio de mis monedas.
Aquella pieza de caza, que es un ave rauda y veloz, como el mismo viento.
O el postre de melocotones en almíbar, con nata montada.
Me gustan los graznidos de los cuervos, en el tejado.
Adoro la compostura de las dueñas de este monasterio, al que me has traído.
Soy fiel a la castidad y a la templanza.
Estas monjas no se masturban...
Yo creo que están esperando el momento apropiado, para desasirse del voto, tan religioso.
Pero también huelo, comodidad, por una casa sosegada.
Buena calidad.
Toda una experiencia, formidable.
Un viaje a otro país. Rompiendo las cadenas de pertenencia a una región determinada.
Y entonces, tú. Tocando esa flauta. Flautista de Hamelín.
Llevándote a las ratas que infestaron el pueblo.
En el establo, tienes varias bestias aladas.
Son como Pegaso. Tu novia es delgada.
Os queréis mucho. Yo lo noto.
Lo disfruto. Ser cartucho en la escopeta, lleno de perdigones y de pólvora.
Estruendo...
Lluvia de ideas.
Clamor popular y vítores.
Célebre, durante un instante. He conocido a tu maestro.
Muy diestro. Muy cortés y valiente. Buen navegante. Y cocinero.
Amo este suelo fértil, que sirve de apoyo a tantos árboles frondosos.
Y las verduras que me ofrecisteis, a cambio de mis monedas.
Aquella pieza de caza, que es un ave rauda y veloz, como el mismo viento.
O el postre de melocotones en almíbar, con nata montada.
Me gustan los graznidos de los cuervos, en el tejado.
Adoro la compostura de las dueñas de este monasterio, al que me has traído.
Soy fiel a la castidad y a la templanza.
Estas monjas no se masturban...
Yo creo que están esperando el momento apropiado, para desasirse del voto, tan religioso.
Pero también huelo, comodidad, por una casa sosegada.
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