Al Duborg
Poeta fiel al portal
La luna se refleja en claros luceros
racimos de luciérnagas titilantes
lucen con destellos de guiños celestes,
silenciosamente resuena el estéreo
música perfecta para dos amantes
que piden al sol por piedad ¡no molestes!
concesión que el cielo les sirve de velo.
Se forjan de carbón a bellos diamantes
tiempo, hora de sumar ¡por favor no restes!
sin salida, atrapados en el desvelo,
vigilia prohíbe los sueños errantes,
El amor los condena por reincidentes.
racimos de luciérnagas titilantes
lucen con destellos de guiños celestes,
silenciosamente resuena el estéreo
música perfecta para dos amantes
que piden al sol por piedad ¡no molestes!
concesión que el cielo les sirve de velo.
Se forjan de carbón a bellos diamantes
tiempo, hora de sumar ¡por favor no restes!
sin salida, atrapados en el desvelo,
vigilia prohíbe los sueños errantes,
El amor los condena por reincidentes.