Ricardo Leon De las Salas
Poeta fiel al portal
Como dos niños
nosotros aún jugamos al amor
Me miras y te miro
y en cada mirada
un suspiro
de anhelados besos
de íntimas caricias.
Como dos niños
la ternura aún se aviva
en nuestros corazones
al leve roce de unas manos
al solo contacto
del inocente beso en la mejilla.
Como dos niños
nosotros también jugamos
a las escondidas
y refugiados tras la puerta
del cuarto de un viejo hotel
en la cama nos desfogamos
redescubrirse de cuerpos
que aún sin desnudarse se juntan
se atropellan
se hieren
se desean.
Como dos niños
nosotros aún pretendemos
que esta guerra no es nuestra
que apaguemos el televisor
porque el llanto nos incomoda
que las flores son
para alegrar nuestros encuentros
clandestinos
y no para los muertos.
Como dos niños
nos olvidamos a menudo
que seres tan sensibles
como nosotros
sólo podemos seguir viviendo
siendo niños
y en un loco arranque de cordura
nos colocamos la máscara
de adultos complicados
para arrostrar
con sigilo y sin mucho entusiasmo
cada quien su propio escenario.
Y como adultos ...
cada uno por su lado.
nosotros aún jugamos al amor
Me miras y te miro
y en cada mirada
un suspiro
de anhelados besos
de íntimas caricias.
Como dos niños
la ternura aún se aviva
en nuestros corazones
al leve roce de unas manos
al solo contacto
del inocente beso en la mejilla.
Como dos niños
nosotros también jugamos
a las escondidas
y refugiados tras la puerta
del cuarto de un viejo hotel
en la cama nos desfogamos
redescubrirse de cuerpos
que aún sin desnudarse se juntan
se atropellan
se hieren
se desean.
Como dos niños
nosotros aún pretendemos
que esta guerra no es nuestra
que apaguemos el televisor
porque el llanto nos incomoda
que las flores son
para alegrar nuestros encuentros
clandestinos
y no para los muertos.
Como dos niños
nos olvidamos a menudo
que seres tan sensibles
como nosotros
sólo podemos seguir viviendo
siendo niños
y en un loco arranque de cordura
nos colocamos la máscara
de adultos complicados
para arrostrar
con sigilo y sin mucho entusiasmo
cada quien su propio escenario.
Y como adultos ...
cada uno por su lado.