Ella pasó tán fuerte por mi vida,
con la fuerza indominable de un ciclón.
Me hice a un lado cuando ví su acometida,
pero ya me había robado el corazón.
Despues, tiempo de olvido y honda herida,
de renovar, buscando, la ilusión.
Y un dia volvió, como siempre, florecida
y me suicidé...bebiendo su pasión.
Marino Fabianesi
con la fuerza indominable de un ciclón.
Me hice a un lado cuando ví su acometida,
pero ya me había robado el corazón.
Despues, tiempo de olvido y honda herida,
de renovar, buscando, la ilusión.
Y un dia volvió, como siempre, florecida
y me suicidé...bebiendo su pasión.
Marino Fabianesi