Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
Siento junto a mi cuerpo, ese contacto tuyo,
con pupilas lacradas, no es imperioso otear
conjeturo entre sendas de cumbres, cual cocuyo,
para encontrar tu fuente y mi sed de ti saciar.
Transcurre lentamente nuestra charla, en bajito.
¿y cuando pasó el tiempo? ¡parece no pasar!
Transformas en burbuja mi gemido infinito
que explota en arco iris a cada madrugar.
¡Oh cansancio dichoso! de ti me repondré,
un suspiro profundo, aliento de mujer,
el nácar de tus pechos siempre recordaré
y mi esperanza eterna de así permanecer.
Ya con mi tiempo al hombro, labriego en mi destino,
clamaré al Universo: ¡amar no es desatino!
con pupilas lacradas, no es imperioso otear
conjeturo entre sendas de cumbres, cual cocuyo,
para encontrar tu fuente y mi sed de ti saciar.
Transcurre lentamente nuestra charla, en bajito.
¿y cuando pasó el tiempo? ¡parece no pasar!
Transformas en burbuja mi gemido infinito
que explota en arco iris a cada madrugar.
¡Oh cansancio dichoso! de ti me repondré,
un suspiro profundo, aliento de mujer,
el nácar de tus pechos siempre recordaré
y mi esperanza eterna de así permanecer.
Ya con mi tiempo al hombro, labriego en mi destino,
clamaré al Universo: ¡amar no es desatino!
Última edición: