Árbol desarraigado y cabizbajo,
marchito y desasosegado,
antaño orgullo y altanero,
ahora solitario y jorobado.
En tu mustio y ralo follaje,
ya no cortejan ni trinan los pajarillos,
ni te ronronean ni te agasajan las abejas,
ni los gusanos te tragan.
Destierro sórdido y vacío.
Silencio escrupuloso y claro.
El olvido bien incrustado y engastado.
La pena bien clavada y apretada.
El dolor bien profundo y enquistado.
El único verde que rompe,
que parte tu parduzco y enfermizo color,
el verdor impecable de tu abandono.
Solo una alegría te queda por dar,
luz y calor en tu funeral.....
¡Amargo destierro!
marchito y desasosegado,
antaño orgullo y altanero,
ahora solitario y jorobado.
En tu mustio y ralo follaje,
ya no cortejan ni trinan los pajarillos,
ni te ronronean ni te agasajan las abejas,
ni los gusanos te tragan.
Destierro sórdido y vacío.
Silencio escrupuloso y claro.
El olvido bien incrustado y engastado.
La pena bien clavada y apretada.
El dolor bien profundo y enquistado.
El único verde que rompe,
que parte tu parduzco y enfermizo color,
el verdor impecable de tu abandono.
Solo una alegría te queda por dar,
luz y calor en tu funeral.....
¡Amargo destierro!