Dian Elis
Poeta asiduo al portal
Los primeros días fueron buenos,
Tus ojos en mi mirada,
Tus manos en mis manos,
Los de olvidarte,
Fueron intentos vanos.
Nos conocimos, y nos quisimos,
Empecé a sentir,
Sin el otro no estuvimos,
Y el empezó a latir.
Un día especial,
Una primavera más,
Numero quince,
Todo quedo demás,
Me convertí en un lince,
Ya no quería nada más.
Los cometas del cielo cayeron,
En mi luna te convirtieron,
Lo que mas amo,
Lo que mas extraño,
Lo que más quiero,
Lo que mas anhelo.
Tan lejos estamos,
Y a veces te siento tan cerca,
Y ya no seamos,
Ya estas detrás de la puerta.
Tal vez llore,
Tal vez reí,
Tal vez gane,
Tal vez perdí,
Tan lejos estando tan cerca.
Nunca te dejare caminar sola,
Se que algún día yo fui tu peor enemigo,
Te ame, aun cuando me odiaste,
Y te sigo amando, aunque ya no estés.
Déjame envolver mis brazos a tu alrededor,
Sufrir tus pecados por ti,
Que más que importarme amarte,
Me importa que tú seas feliz.
Tus ojos en mi mirada,
Tus manos en mis manos,
Los de olvidarte,
Fueron intentos vanos.
Nos conocimos, y nos quisimos,
Empecé a sentir,
Sin el otro no estuvimos,
Y el empezó a latir.
Un día especial,
Una primavera más,
Numero quince,
Todo quedo demás,
Me convertí en un lince,
Ya no quería nada más.
Los cometas del cielo cayeron,
En mi luna te convirtieron,
Lo que mas amo,
Lo que mas extraño,
Lo que más quiero,
Lo que mas anhelo.
Tan lejos estamos,
Y a veces te siento tan cerca,
Y ya no seamos,
Ya estas detrás de la puerta.
Tal vez llore,
Tal vez reí,
Tal vez gane,
Tal vez perdí,
Tan lejos estando tan cerca.
Nunca te dejare caminar sola,
Se que algún día yo fui tu peor enemigo,
Te ame, aun cuando me odiaste,
Y te sigo amando, aunque ya no estés.
Déjame envolver mis brazos a tu alrededor,
Sufrir tus pecados por ti,
Que más que importarme amarte,
Me importa que tú seas feliz.