MarceloMorillas
Poeta recién llegado
Salté de la cama a las 4 de la madrugada
y aquí estoy
En la ruta desierta y fuertemente iluminada,
como fantasmal diría yo.
Pasó un auto amarillo como un jumbo al este
y se pierde en unos segundos no más. Un puntito.
En la casa (a 20 metros de la ruta) todos duermen,
menos Baco que lo siento venir desde mis espaldas,
saltando sobre el camino de pedregullos.
Igual que yo, se para a mi lado, casi rozándome y mira.
No sé que verá él.
La doble vía está muy iluminada con luces de sodio,
parece de día
Es como un sueño extraño.
Todo es amarillo
El perro
Las luces de la ruta
El jumbo
Menos yo que reflejo un breve porcentaje de ese color,
nada puro,
apenas 15 miligramos de sueño
y aquí estoy
En la ruta desierta y fuertemente iluminada,
como fantasmal diría yo.
Pasó un auto amarillo como un jumbo al este
y se pierde en unos segundos no más. Un puntito.
En la casa (a 20 metros de la ruta) todos duermen,
menos Baco que lo siento venir desde mis espaldas,
saltando sobre el camino de pedregullos.
Igual que yo, se para a mi lado, casi rozándome y mira.
No sé que verá él.
La doble vía está muy iluminada con luces de sodio,
parece de día
Es como un sueño extraño.
Todo es amarillo
El perro
Las luces de la ruta
El jumbo
Menos yo que reflejo un breve porcentaje de ese color,
nada puro,
apenas 15 miligramos de sueño