prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde el día que nos amamos
me obsesiona la eternidad,
tengo una estrategia para estar juntos
después de la muerte,
pero la calculo a menudo
por que los tiempos de mis pensamientos son indefinidos.
El futuro no basta, quiero más de hoy y de ahora.
La luna desconoce el cielo de un día para otro.
Te quiero devolver el paraíso, ángel mio,
aprendamos amarnos más de prisa,
hartémonos de amar en el amanecer de un segundo,
hasta que anochece en el mismo.
Y si esto no basta, busquémonos amar
entre segundo y segundo,
en aquello que pasa desapercibido
a saltos por encima de la cuerda de la vida.
me obsesiona la eternidad,
tengo una estrategia para estar juntos
después de la muerte,
pero la calculo a menudo
por que los tiempos de mis pensamientos son indefinidos.
El futuro no basta, quiero más de hoy y de ahora.
La luna desconoce el cielo de un día para otro.
Te quiero devolver el paraíso, ángel mio,
aprendamos amarnos más de prisa,
hartémonos de amar en el amanecer de un segundo,
hasta que anochece en el mismo.
Y si esto no basta, busquémonos amar
entre segundo y segundo,
en aquello que pasa desapercibido
a saltos por encima de la cuerda de la vida.
Última edición: