ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Busto equiparable a la sobriedad,
puesto intacto al recuerdo
que un día supo imponer poder
esculpido temperamento de roca,
ambiguo carácter del padecer.
Representa en teatro cerrado
la gran obra a telón abierto,
el recreador de ilusiones olvidadas,
actuas con gran fervor,
frente al viejo espejo
tu único y callado espectador.
Descanso del verso adverso,
tientas las lágrimas de soledad,
ya no niegas tu desdicha
absurdo arquitecto del hecho.
Títere o titiritero...
No importa el orden
sino el desorden,
ambiguo recreador absurdo,
sin alma no llegarás a ser eterno.
puesto intacto al recuerdo
que un día supo imponer poder
esculpido temperamento de roca,
ambiguo carácter del padecer.
Representa en teatro cerrado
la gran obra a telón abierto,
el recreador de ilusiones olvidadas,
actuas con gran fervor,
frente al viejo espejo
tu único y callado espectador.
Descanso del verso adverso,
tientas las lágrimas de soledad,
ya no niegas tu desdicha
absurdo arquitecto del hecho.
Títere o titiritero...
No importa el orden
sino el desorden,
ambiguo recreador absurdo,
sin alma no llegarás a ser eterno.