debiloto
Poeta adicto al portal
América, vergel de razas,
de lenguas diversas,
de culturas diferentes,
América tierra de valientes,
a desafiar tus inclemencias,
se mezclaron en tu sangre,
mestizaron tus costumbres,
con promesas más allá del océano,
vinieron por tus especias,
te descubrieron virgen,
te abrumaron, te mataron,
persiguieron tus hijos,
para esclavizarlos,
América brillabas par el viejo mundo,
la codicia te atrapo en sus fauces,
entregaste tus oros como ofrenda,
no fue suficiente,
regaron de sangre las llanuras y quebradas,
de norte a sur de este a oeste,
tus orejas fueron trofeos,
de malsanos saqueadores,
mientras los invasores comían en cuencos de plata,
tu puro americano,
masticabas frutos de la tierra,
América te asesinaron con nombre de civilización,
abusaron de tus hembras,
ante la mirada llorosa de impotencia,
te vengaste de a ratos,
con malones y lanzas,
mas ya no alcanzaba para parar las hordas,
era tarde la guerra la perdiste,
solo dejaron reservas de indios mansos,
han pasado muchos años,
las lanzas se quebraron,
hoy solo veo la tristeza en tu mirada,
grandioso indio americano,
no tendrás, reconocimientos,
solo por alguna pluma rebelde,
que cuente de tus pesares de tu historia,
y de Atahualpa, sus gritos de combate,
pero con una simple agua ardiente,
fue suficiente para terminar su vida,
no fue guerra fue latrocinio,
solo quedaste en el recuerdo de los pueblos,
que conocieron tu bravura,
alguna calle llevara tu nombre,
mas nunca llevaran tu espíritu,
porque eras dueño de la tierra,
la pacha mama ya perdió a sus hijos.
JUN CARLOS VILLANUEVA
de lenguas diversas,
de culturas diferentes,
América tierra de valientes,
a desafiar tus inclemencias,
se mezclaron en tu sangre,
mestizaron tus costumbres,
con promesas más allá del océano,
vinieron por tus especias,
te descubrieron virgen,
te abrumaron, te mataron,
persiguieron tus hijos,
para esclavizarlos,
América brillabas par el viejo mundo,
la codicia te atrapo en sus fauces,
entregaste tus oros como ofrenda,
no fue suficiente,
regaron de sangre las llanuras y quebradas,
de norte a sur de este a oeste,
tus orejas fueron trofeos,
de malsanos saqueadores,
mientras los invasores comían en cuencos de plata,
tu puro americano,
masticabas frutos de la tierra,
América te asesinaron con nombre de civilización,
abusaron de tus hembras,
ante la mirada llorosa de impotencia,
te vengaste de a ratos,
con malones y lanzas,
mas ya no alcanzaba para parar las hordas,
era tarde la guerra la perdiste,
solo dejaron reservas de indios mansos,
han pasado muchos años,
las lanzas se quebraron,
hoy solo veo la tristeza en tu mirada,
grandioso indio americano,
no tendrás, reconocimientos,
solo por alguna pluma rebelde,
que cuente de tus pesares de tu historia,
y de Atahualpa, sus gritos de combate,
pero con una simple agua ardiente,
fue suficiente para terminar su vida,
no fue guerra fue latrocinio,
solo quedaste en el recuerdo de los pueblos,
que conocieron tu bravura,
alguna calle llevara tu nombre,
mas nunca llevaran tu espíritu,
porque eras dueño de la tierra,
la pacha mama ya perdió a sus hijos.
JUN CARLOS VILLANUEVA