El morador de la noche
Poeta recién llegado
Me acompañas sínicamente,
eres el consuelo hipócrita,
me ves con desdén en las tardes,
y en las noches me mantienes despierto.
Generas tristeza en mi alma,
en ocasiones finjes cobijarme
con abrazos matutinos
y una mentirosa sonrisa.
Cuando tengo una cita contigo,
me recuerdas cuanto he perdido,
te dices ser mi amiga incondicional,
pero a veces veo que estoy mejor sin tí.
Confundes mis sentimientos,
porque me gusta estar contigo,
pero hay días que ni ver tu rostro deseo,
en ocasiones me ayudas y en otras lastimas.
Yo te miro como ese espacio vacío,
que nunca llenarás de cariño y sosiego,
pero permitiré que nos veamos luego,
una cita contigo para saber si has crecido.
Házme madurar como sólo sabes hacerlo tú,
con tu compañía ausente siempre latente.
No es necesario hacer el amor,
seamos sólo amigos de ocasión.
Te conocí hace unos años,
y vi que podías ser mi compañía,
pero hoy tomo la desición,
mientras menos estés conmigo, mejor.
...Soledad, así eres tú...
eres el consuelo hipócrita,
me ves con desdén en las tardes,
y en las noches me mantienes despierto.
Generas tristeza en mi alma,
en ocasiones finjes cobijarme
con abrazos matutinos
y una mentirosa sonrisa.
Cuando tengo una cita contigo,
me recuerdas cuanto he perdido,
te dices ser mi amiga incondicional,
pero a veces veo que estoy mejor sin tí.
Confundes mis sentimientos,
porque me gusta estar contigo,
pero hay días que ni ver tu rostro deseo,
en ocasiones me ayudas y en otras lastimas.
Yo te miro como ese espacio vacío,
que nunca llenarás de cariño y sosiego,
pero permitiré que nos veamos luego,
una cita contigo para saber si has crecido.
Házme madurar como sólo sabes hacerlo tú,
con tu compañía ausente siempre latente.
No es necesario hacer el amor,
seamos sólo amigos de ocasión.
Te conocí hace unos años,
y vi que podías ser mi compañía,
pero hoy tomo la desición,
mientras menos estés conmigo, mejor.
...Soledad, así eres tú...