BLASON
Poeta adicto al portal
AMIGA MIA
¡Te escucho amiga mía!
Sumida en aquel desespero entendible
de aquel pesar que no es comparable,
mis ojos navegan en lagrimas serviles
la compasión no basta, para servirte.
¡Te escucho amiga mía!
Se cuanto o quizás no el dolor que llevas
la cantidad no importa si sobrellevas,
aquel desgarro interno que te estropea
que descarta tu sentir, en epopeyas.
¡Te escucho amiga mía!
Aunque llegue tarde al grito que anunciaste
aquel desmembramiento de tus partes,
partió el ángel para al fin acostumbrarse
a estar rodeando de querubines, celestiales.
¡Te escucho amiga mía!
No puedo dejar pasar por alto tu sollozo
tu llanto inquebrantable y tu pesar doloso,
te dejo mis versos de un negro medroso
le quite el brillo, para no dañar mas... tus ojos.
¡Te escucho amiga mía!
Y lloraremos juntos... en su reposo.
BLASON
¡Te escucho amiga mía!
Sumida en aquel desespero entendible
de aquel pesar que no es comparable,
mis ojos navegan en lagrimas serviles
la compasión no basta, para servirte.
¡Te escucho amiga mía!
Se cuanto o quizás no el dolor que llevas
la cantidad no importa si sobrellevas,
aquel desgarro interno que te estropea
que descarta tu sentir, en epopeyas.
¡Te escucho amiga mía!
Aunque llegue tarde al grito que anunciaste
aquel desmembramiento de tus partes,
partió el ángel para al fin acostumbrarse
a estar rodeando de querubines, celestiales.
¡Te escucho amiga mía!
No puedo dejar pasar por alto tu sollozo
tu llanto inquebrantable y tu pesar doloso,
te dejo mis versos de un negro medroso
le quite el brillo, para no dañar mas... tus ojos.
¡Te escucho amiga mía!
Y lloraremos juntos... en su reposo.
BLASON