Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
A esta soledad yo me aferro,
para no gritar cuanto te quiero;
a esta crueldad divina,
que mi corazón lástima
a ése tormento que enloquece,
que desgarra y adormece;
me aferro como loca,
para esconder lo que me provoca,
para disimular este amor,
que acelera mi clamor,
y en desvelo grita al viento
cuanto te quiero y te siento.
A estas noches de bohemia le canto,
entre sonatas y notas de encanto
sólo grandes suspiros al viento,
y una lágrima furtiva demi llanto;
noches de luna eclipsadas,
Cómplice de mis desmañanadas;
amanecer de lamentó
destruyendo sentimiento.
¡A esta soledad me aferro,
para no llorar mi tormento!
¡A está bendita soledad le miento,
pero a mi corazón atormento!
¿Dime amiga soledad como hago,
para olvidar este tormento
para no gritar cuanto te quiero;
a esta crueldad divina,
que mi corazón lástima
a ése tormento que enloquece,
que desgarra y adormece;
me aferro como loca,
para esconder lo que me provoca,
para disimular este amor,
que acelera mi clamor,
y en desvelo grita al viento
cuanto te quiero y te siento.
A estas noches de bohemia le canto,
entre sonatas y notas de encanto
sólo grandes suspiros al viento,
y una lágrima furtiva demi llanto;
noches de luna eclipsadas,
Cómplice de mis desmañanadas;
amanecer de lamentó
destruyendo sentimiento.
¡A esta soledad me aferro,
para no llorar mi tormento!
¡A está bendita soledad le miento,
pero a mi corazón atormento!
¿Dime amiga soledad como hago,
para olvidar este tormento