Kimbisero
Cuerpo de errantes figuras etéreas (Tm)
Amiga...
Hoy que tu tristeza es un velo
que ha colocado en tu mirada el duelo
vengo con esperanzadoras intenciones
de esas que a lo mejor repongan ánimos
de esas que a lo mejor te den alegría
Si... es bien cierto que los problemas nos derriban
pero en este día mi mano viene a estrechar la tuya
a darte rutas alternas al camino que borra tu sonrisa
a darle a tu corazón un beso que se multiplique
en cada latir que en ti se genere.
Pensando en muchas cosas preparo
los abrazos que están destinados a recordarte
que un trozo de mi te acompaña a cada instante
y una gran parte de ti me alegra la efímera existencia
esa que me adornas con sonrisas y detalles cautivadores.
Quizá hoy andes con los ánimos opacos
mas yo se, que tú, mujer de misterios enjaulados
puedes también ser la que siempre eres, la feliz
la inmensa, la bonita, la guerrera de las horas amargas
y justamente en este día, empuñamos ambos la espada
en la batalla incesante por alcanzar la plenitud
esa que tú, desde hace mucho llevas por dentro
esa que con amor y dulzura me has inculcado
esa cándida esperanza que siempre le has pintado a mi persona
en los tenebrosos paisajes grises en los que habito...
Y que justo hoy, queridísima amiga mía, intento... Pintar para ti.
Hoy que tu tristeza es un velo
que ha colocado en tu mirada el duelo
vengo con esperanzadoras intenciones
de esas que a lo mejor repongan ánimos
de esas que a lo mejor te den alegría
Si... es bien cierto que los problemas nos derriban
pero en este día mi mano viene a estrechar la tuya
a darte rutas alternas al camino que borra tu sonrisa
a darle a tu corazón un beso que se multiplique
en cada latir que en ti se genere.
Pensando en muchas cosas preparo
los abrazos que están destinados a recordarte
que un trozo de mi te acompaña a cada instante
y una gran parte de ti me alegra la efímera existencia
esa que me adornas con sonrisas y detalles cautivadores.
Quizá hoy andes con los ánimos opacos
mas yo se, que tú, mujer de misterios enjaulados
puedes también ser la que siempre eres, la feliz
la inmensa, la bonita, la guerrera de las horas amargas
y justamente en este día, empuñamos ambos la espada
en la batalla incesante por alcanzar la plenitud
esa que tú, desde hace mucho llevas por dentro
esa que con amor y dulzura me has inculcado
esa cándida esperanza que siempre le has pintado a mi persona
en los tenebrosos paisajes grises en los que habito...
Y que justo hoy, queridísima amiga mía, intento... Pintar para ti.
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