ArcadelosRecuerdos
Poeta recién llegado
Amiga mía de tantas desdichas,
de tantas palabras no dichas,
de miradas esquivas,
amiga que preguntas y tratas de entender,
que lees y buscas el sentido
a las palabras escritas en el libro
no escrito del tiempo perdido
volumen quinto de la historia de mi vida.
Puede que sea este el último escrito
o tan solo el penúltimo repetido,
sueñas con los sueños vespertinos,
razonas las ideas taciturnas,
y duermes con los brazos encogidos.
Amiga mía de noches a oscuras
de silencios cavernosos
de manos frías y pupilas encendidas.
Amiga, amiga mía, te digo
no hay sentido en la dicha,
ni razón en la lucha de antemano perdida
armisticio redactado en solitario
de esta batalla que hoy nos parece absurda
y sin motivo.
Amiga, amiga mía
aliada de mi alma en rebeldía
amiga que me lees y me soportas
amiga de mis días,
amiga mía, en estas horas inciertas
te pienso y te escribo en tu ausencia,
para que cuando quieras leerme,
te descubras en mi pensamiento,
ahora que piensas que duermo,
ahora que sueñas que pienso,
ahora que pienso que todo es sueño.
Amiga mía, compañera sin dueño,
ama de tu vida, señora de tu cuerpo,
esta noche eres amiga y amada
amada por amiga
amiga por amada.
Amiga mía, mi amiga.
de tantas palabras no dichas,
de miradas esquivas,
amiga que preguntas y tratas de entender,
que lees y buscas el sentido
a las palabras escritas en el libro
no escrito del tiempo perdido
volumen quinto de la historia de mi vida.
Puede que sea este el último escrito
o tan solo el penúltimo repetido,
sueñas con los sueños vespertinos,
razonas las ideas taciturnas,
y duermes con los brazos encogidos.
Amiga mía de noches a oscuras
de silencios cavernosos
de manos frías y pupilas encendidas.
Amiga, amiga mía, te digo
no hay sentido en la dicha,
ni razón en la lucha de antemano perdida
armisticio redactado en solitario
de esta batalla que hoy nos parece absurda
y sin motivo.
Amiga, amiga mía
aliada de mi alma en rebeldía
amiga que me lees y me soportas
amiga de mis días,
amiga mía, en estas horas inciertas
te pienso y te escribo en tu ausencia,
para que cuando quieras leerme,
te descubras en mi pensamiento,
ahora que piensas que duermo,
ahora que sueñas que pienso,
ahora que pienso que todo es sueño.
Amiga mía, compañera sin dueño,
ama de tu vida, señora de tu cuerpo,
esta noche eres amiga y amada
amada por amiga
amiga por amada.
Amiga mía, mi amiga.