| Amigas íntimas |
El día que no me mirabas
miré tu cuerpo
miré tu cara
esperando de nuevo
tu calurosa (por no decir ardiente) visita
y ya estabas ausente
que no tu cuerpo
que no tu cara
eso sí,
tu voz, debido a las circunstancias
ya igual daba.
El día que no me mirabas
miré tu cuerpo
miré tu cara
esperando de nuevo
tu calurosa (por no decir ardiente) visita
y ya estabas ausente
que no tu cuerpo
que no tu cara
eso sí,
tu voz, debido a las circunstancias
ya igual daba.