Los días pasan, nublándose.
Algas cansinas se apresuran a teñirme
pero no las dejo
tal vez por melancolía
tal vez por rebeldía.
Es extraña y añeja
la capacidad de ver el sol siempre lejos
de ver el camino lleno de hojas secas
como si yo fuera el mismísimo otoño.
Me cercena la posibilidad de creer
y sin creer... en nada
tengo que asirme a lo intangible
volar como vuela cualquier pájaro
viendo todo desde arriba
haciéndome amigo
de las nubes no caprichosas
que nublan mis días.
Algas cansinas se apresuran a teñirme
pero no las dejo
tal vez por melancolía
tal vez por rebeldía.
Es extraña y añeja
la capacidad de ver el sol siempre lejos
de ver el camino lleno de hojas secas
como si yo fuera el mismísimo otoño.
Me cercena la posibilidad de creer
y sin creer... en nada
tengo que asirme a lo intangible
volar como vuela cualquier pájaro
viendo todo desde arriba
haciéndome amigo
de las nubes no caprichosas
que nublan mis días.