Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
El mar fue antes mi amigo ,
fue fuente de tus versos,
fue imaginario lienzo
donde se fundían mis besos en tu distancia,
donde tome aliento,
donde ponía tu recuerdo colgado al atardecer,
esperando el destello de ocaso.
Y verte por un momento danzar en las gaviotas.
De sus noches violentas,
tome el arrullo solitario,
imaginando tu espalda en mi almohada favorita,
de su ruido tu vos, de su brillo, tus ojos,
de su calma , la espera,
de sus olas, tu silueta.
De su inmensidad, este amor que siento por ti.
Amigo Mar de antaño,
hoy me muestras la cara del olvido,
hoy no puedo mirarte a los ojos,
hoy tu puerto y tus barcos cansinos,
solo hieren más mi alma.
¡ No quiero tu ruido¡
No quiero las joyas de amor de tus amaneceres,
esplendorosos,
no quiero la luna colgada en tu pared.
Márchate con tus olas de aquí,
llévate tu canción de otoño,
tu sol y tu lluvia porteña,
llévate los barcos y tus peces,
¡desaparece! de mi ventana,
y déjame sólo la noche,
desvestida en mi cama.
Déjame con sus ojos,
con mis palabras atragantadas,
déjame con mi propia tormenta,
no necesito la tuya para llorar,
no necesito inspiración para este dolor.
Sólo márchate con tus olas de aquí,
Y deja sólo la noche desvestida en mi cama.
Última edición: