Lidian
Poeta recién llegado
Oigo la lluvia caer,
pero no veo las nubes,
siento húmedo mi ayer,
y hoy mi alma no sube,
de entre risas y encantos,
de esos ojos castaños,
que tristes, miran el reloj,
como se acaba el tiempo,
de los dos,
y sin saber,
que es lo que pensaba,
tu, mi amiga,
a mi lado estabas.
Fuiste consuelo,
en un mundo gris,
fuiste la luz,
de mi existir,
eras tristeza,
por no verte feliz,
eres la esperanza,
que me hace sonreír.
Y ahora te alejas,
para no volver,
y ahora me dejas,
enterrado en mi ayer.
Pero si tu, eres feliz,
vuela a la eternidad,
encuentra tu estrella,
y déjate amar,
si así, quieres vivir,
pues, aunque tu no lo sepas,
yo te voy a esperar,
y aún cuando no lo creas,
yo siempre te voy a amar,
sin importar que te alejes,
sin importar, que un día cese,
mi alma, o mi voluntad,
mis sueños, o mi lealtad,
al deseo de verte reír,
una vez mas, a mi lado,
y que sepas cuanto te he amado,
y en tus dulces ojos descansar,
volar entre sueños de cristal,
donde solo seamos tu y yo,
donde el ayer se borró,
añoro ese sueño irreal,
y ahora con tu marchar,
te deseo felicidad.
pero no veo las nubes,
siento húmedo mi ayer,
y hoy mi alma no sube,
de entre risas y encantos,
de esos ojos castaños,
que tristes, miran el reloj,
como se acaba el tiempo,
de los dos,
y sin saber,
que es lo que pensaba,
tu, mi amiga,
a mi lado estabas.
Fuiste consuelo,
en un mundo gris,
fuiste la luz,
de mi existir,
eras tristeza,
por no verte feliz,
eres la esperanza,
que me hace sonreír.
Y ahora te alejas,
para no volver,
y ahora me dejas,
enterrado en mi ayer.
Pero si tu, eres feliz,
vuela a la eternidad,
encuentra tu estrella,
y déjate amar,
si así, quieres vivir,
pues, aunque tu no lo sepas,
yo te voy a esperar,
y aún cuando no lo creas,
yo siempre te voy a amar,
sin importar que te alejes,
sin importar, que un día cese,
mi alma, o mi voluntad,
mis sueños, o mi lealtad,
al deseo de verte reír,
una vez mas, a mi lado,
y que sepas cuanto te he amado,
y en tus dulces ojos descansar,
volar entre sueños de cristal,
donde solo seamos tu y yo,
donde el ayer se borró,
añoro ese sueño irreal,
y ahora con tu marchar,
te deseo felicidad.