José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
El amor es fulgor
que ilumina mi camino,
una chispa divina
que enciende las ascuas más sagradas,
las veladas más sonrientes,
escalofríos sin corriente, en mi nevada montaña.
Es la fuerza
que me impulsa a seguir adelante,
la epifanía
cuando apareces con tu desnudez radiante,
una llama constantemente ardiendo
el maná bajando de tu cuerpo,
el arrullo de la paloma cuando inundo tu huerto.
En la oscuridad de la noche,
brilla como una estrella,
labrada de belleza
en un campo de girasoles
iluminando mi alma, llenándola de paz.
Es un sentimiento profundo
verdadero río de sueños
por valles encantados,
con riberas llenas de flores.
Es una efervescencia
cuando desemboco en tu puerto,
que trasciende el tiempo y el espacio.
El amor es el resplandor
que me llena de esperanza,
una energía
que me da fuerzas para avanzar.
Es la luz
que guía mis pasos en la oscuridad,
dándome consuelo,
ofrenda a los dioses de mi cuerpo.
Es un brillo que nunca se apaga
y su calor perdura,
una fuerza constante
que su amor me asegura.
Porque el amor es fulgor
que ilumina mi ser,
y en sus brazos encuentro paz y placer.