José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mira que eres atrevida, tratas que no me entere,
que la pasión está perdida, que tu amor deambula
por las praderas del olvido, por las cataratas de la desidia.
Ya no hay jinete, ni jilguero cantando,
la brisa va esparciendo el polvo del oscuro sentimiento,
la melancolía fúnebre va, por las laderas de la vida.
Tus palabras ya no encienden esa llama que un día ardía,
el silencio hoy nos sorprende; cayendo la noche fría
ya no hay calor en nuestras vidas, las mantas el frío nos quita.
Prefiero la verdad sincera, aunque duela en el alma,
antes que las palabras vanas, vacías,
rayos en la noche que brillan y mueren en su propia agonía.
No hagas que mi mente errante, se pierda en falsa alegría
aceptemos lo vivido, sin maquillar la realidad,
si el amor se ha desvanecido, sigamos nuestro propio caminar.