José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero que me devores, suprimas mi desconsuelo
seré tu alimento, tu fuego anhelado
el aire que respiro en el viento de mi tejado
en tus labios carnosos hallaré consuelo.
En la danza eterna de la pasión y deseo
me entregaré completo a tu abrazo ferviente
seremos uno en un ardiente coqueteo
beso tras beso, amor siempre latente.
Que el mundo se detenga en este instante
donde tú y yo somos toda la vida
en cada suspiro, en cada amante
nuestro amor sea pasión encendida.
Así, entre susurros y caricias sinceras
enredamos nuestros destinos en un lazo
tú y yo, unidos, en estas noches enteras
somos un fuego eterno, un amor sin plazo.