• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Amor 73 : Escuchándote

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa



Escuchando el murmullo silencioso
del transcurrir del agua apareces tú,
arrullo de aire en mi caminar sereno,
cosquilleos de mi mente en el prado del deseo,
la humildad hecha verso.

Recrearme contigo, en solitario,
sol calentándome el cabello del amor
mientras nos besamos, manos temblorosas,
terremotos interiores , cuando palpitamos.

Somos un árbol lleno de pájaros;
el sonido del álamo atravesado por el viento.

Un mar en marejadilla volviéndose marejada,
olas furibundas en ensenadas plateadas,
velas que son águilas, esmeraldas son tu espalda
y los diamantes tus ojos , susurros de mi alma
cuando me miras, lucero del alba.

La luz de la oscuridad de mi espacio vital
es tu tronco, claridad de la mar
en días nublados; yo enredadera, gacela,
leopardo cruzando veloz tus bordes
de terciopelo añado.

Tus fronteras son fresas jugosas
del marquesado de tu cuerpo,
la unidad de la pasión hecha fuego.

Los límites del placer son la unión
de tus pinzas andadoras con tu huerto
de higo fresco, dulce placer de mi noche,
escuchando tu quejido apenas sin aliento.
 
Última edición:



Escuchando el murmullo silencioso
del transcurrir del agua apareces tú,
arrullo de aire en mi caminar sereno,
cosquilleos de mi mente en el prado del deseo,
la humildad hecha verso.

Recrearme contigo, en solitario,
sol calentándome el cabello del amor
mientras nos besamos, manos temblorosas,
terremotos interiores , cuando palpitamos.

Somos un árbol lleno de pájaros;
el sonido del álamo atravesado por el viento.

Un mar en marejadilla volviéndose marejada,
olas furibundas en ensenadas plateadas,
velas que son águilas, esmeraldas son tu espalda
y los diamantes tus ojos , susurros de mi alma
cuando me miras, lucero del alba.

La luz de la oscuridad de mi espacio vital
es tu tronco, claridad de la mar
en días nublados; yo enredadera, gacela,
leopardo cruzando veloz tus bordes
de terciopelo añado.

Tus fronteras son fresas jugosas
del marquesado de tu cuerpo,
la unidad de la pasión hecha fuego.

Los límites del placer son la unión
de tus pinzas andadoras con tu huerto
de higo fresco, dulce placer de mi noche,
escuchando tu quejido apenas sin aliento.
Los límites del placer en una canción de amor.

Un brazo fuerte
 



Escuchando el murmullo silencioso
del transcurrir del agua apareces tú,
arrullo de aire en mi caminar sereno,
cosquilleos de mi mente en el prado del deseo,
la humildad hecha verso.

Recrearme contigo, en solitario,
sol calentándome el cabello del amor
mientras nos besamos, manos temblorosas,
terremotos interiores , cuando palpitamos.

Somos un árbol lleno de pájaros;
el sonido del álamo atravesado por el viento.

Un mar en marejadilla volviéndose marejada,
olas furibundas en ensenadas plateadas,
velas que son águilas, esmeraldas son tu espalda
y los diamantes tus ojos , susurros de mi alma
cuando me miras, lucero del alba.

La luz de la oscuridad de mi espacio vital
es tu tronco, claridad de la mar
en días nublados; yo enredadera, gacela,
leopardo cruzando veloz tus bordes
de terciopelo añado.

Tus fronteras son fresas jugosas
del marquesado de tu cuerpo,
la unidad de la pasión hecha fuego.

Los límites del placer son la unión
de tus pinzas andadoras con tu huerto
de higo fresco, dulce placer de mi noche,
escuchando tu quejido apenas sin aliento.
Muchas gracias luna roja por pasarte por mis humildes letras. Un abrazo con la pluma del alma
 



Escuchando el murmullo silencioso
del transcurrir del agua apareces tú,
arrullo de aire en mi caminar sereno,
cosquilleos de mi mente en el prado del deseo,
la humildad hecha verso.

Recrearme contigo, en solitario,
sol calentándome el cabello del amor
mientras nos besamos, manos temblorosas,
terremotos interiores , cuando palpitamos.

Somos un árbol lleno de pájaros;
el sonido del álamo atravesado por el viento.

Un mar en marejadilla volviéndose marejada,
olas furibundas en ensenadas plateadas,
velas que son águilas, esmeraldas son tu espalda
y los diamantes tus ojos , susurros de mi alma
cuando me miras, lucero del alba.

La luz de la oscuridad de mi espacio vital
es tu tronco, claridad de la mar
en días nublados; yo enredadera, gacela,
leopardo cruzando veloz tus bordes
de terciopelo añado.

Tus fronteras son fresas jugosas
del marquesado de tu cuerpo,
la unidad de la pasión hecha fuego.

Los límites del placer son la unión
de tus pinzas andadoras con tu huerto
de higo fresco, dulce placer de mi noche,
escuchando tu quejido apenas sin aliento.

Excelso amigo mio. Paseando entre sus versos y escuchando las bellas baladas que los acompañan, uno se siente transportado a ese mundo de amor que destilan tus poemas.
Creo que sobran los elogios pues solo se necesita sumergirse en el trasfondo de tus letras.
Un abrazo amigo mío.
 
Excelso amigo mio. Paseando entre sus versos y escuchando las bellas baladas que los acompañan, uno se siente transportado a ese mundo de amor que destilan tus poemas.
Creo que sobran los elogios pues solo se necesita sumergirse en el trasfondo de tus letras.
Un abrazo amigo mío.
Un abrazo fuerte para ti y me alegro mucho verte por aquí. Yo sé que entre nosotros te encuentras bien porque eres
un gran hombre de letras, un gran poeta. Un abrazo con la pluma del alma. Buen finde mi estimado amigo y poeta.
 
La añoranza es buena compañera de letras, desde sus recónditos rincones los versos
se hacen presentes con esos toques de melancolía y tristeza que nos sacuden y nos
dan nueva vida, nos recrean esos momentos inolvidables que nos convierten en los
mejores arquitectos de poemas. Es bueno leerte.
Besitos cariñosos vuelen a tus mejillas.
 



Escuchando el murmullo silencioso
del transcurrir del agua apareces tú,
arrullo de aire en mi caminar sereno,
cosquilleos de mi mente en el prado del deseo,
la humildad hecha verso.

Recrearme contigo, en solitario,
sol calentándome el cabello del amor
mientras nos besamos, manos temblorosas,
terremotos interiores , cuando palpitamos.

Somos un árbol lleno de pájaros;
el sonido del álamo atravesado por el viento.

Un mar en marejadilla volviéndose marejada,
olas furibundas en ensenadas plateadas,
velas que son águilas, esmeraldas son tu espalda
y los diamantes tus ojos , susurros de mi alma
cuando me miras, lucero del alba.

La luz de la oscuridad de mi espacio vital
es tu tronco, claridad de la mar
en días nublados; yo enredadera, gacela,
leopardo cruzando veloz tus bordes
de terciopelo añado.

Tus fronteras son fresas jugosas
del marquesado de tu cuerpo,
la unidad de la pasión hecha fuego.

Los límites del placer son la unión
de tus pinzas andadoras con tu huerto
de higo fresco, dulce placer de mi noche,
escuchando tu quejido apenas sin aliento.
Romanticas letra de amor apasionado en la calma del recuerdo nos ofreces poeta José Valverde Yuste ,saludos cordiales
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba