José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la mente nace una idea brillante,
un destello de creatividad
como una semilla que germina en la oscuridad,
crece y florece con energía ardiente.
Un pensamiento que se eleva como un ave en vuelo,
que despierta pasiones y despierta anhelos.
Es el motor que impulsa la acción,
que nos guía por el camino de la ilusión.
En lo más profundo de mi ser,
un amor de fuego arde
su llama intensa consume todo a su paso
es un fuego que no se puede apagar,
que no se puede controlar
un amor que quema, que duele,
que enamora.
Se enciende en el corazón
y se extiende por todo el cuerpo
una pasión desenfrenada
que me consume día a día
no puedo evitarlo,
no puedo resistirme a su poder
es un amor de fuego
que me consume entero.
Cada mirada, cada caricia,
cada palabra pronunciada
alimenta la llama que crece sin cesar.
Es un amor que arde
en lo más profundo de mi ser
un fuego que me consume
y me hace sentir vivo.
Aunque duela, aunque queme,
no puedo evitar amarte
eres la llama que ilumina mi oscuridad
me da vida, me hace vibrar
un amor de fuego que nunca podrá apagarse.
En el silencio de la noche,
susurros se escuchan,
palabras de pasión
que dejan un rastro en tu piel.
Brazos que envuelven,
labios que se encienden,
un amor con deseos ardientes,
que no tiene mesura.
En cada beso, la llama se aviva,
y nos impulsa a seguir adelante
con ilusión.
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