La mujer.
Con cascabeles de plata
me adornaré,
con tules rojos de sangre,
de cuero me ceñiré
para que realce mi talle,
con gargantillas de oro
que recuerden las cadenas,
con pulseras y brazaletes,
salcillos en mis orejas,
anillos sobre mis dedos,
y para mi pelo, peinas,
de rubíes y esmeraldas,
para parecerte bella.
El hombre
No necesitas adornos,
tienes porque estar de fiesta,
posees el mayor tesoro
que un hombre cuerdo desea,
eres guapa y agradable,
estas lejos de las necias,
eres limpia y ordenada,
eres amable, risueña,
eres dulce y generosa,
no te pareces a esas
que se sienten poderosas
con solo abrirse de piernas,
a esas un hombre, no las quiere,
es mas, no les interesa,
al no ser que lo que busquen
sea, colmar las apariencias,
un hombre, mas que mujer,
busca el amor, a su hembra,
alguien que sea su bastón,
que le guíe en las tinieblas,
alguien guapa y con dos…
colmada de inteligencia,
esa mujer, es ideal,
para este hombre que sueña.
Con cascabeles de plata
me adornaré,
con tules rojos de sangre,
de cuero me ceñiré
para que realce mi talle,
con gargantillas de oro
que recuerden las cadenas,
con pulseras y brazaletes,
salcillos en mis orejas,
anillos sobre mis dedos,
y para mi pelo, peinas,
de rubíes y esmeraldas,
para parecerte bella.
El hombre
No necesitas adornos,
tienes porque estar de fiesta,
posees el mayor tesoro
que un hombre cuerdo desea,
eres guapa y agradable,
estas lejos de las necias,
eres limpia y ordenada,
eres amable, risueña,
eres dulce y generosa,
no te pareces a esas
que se sienten poderosas
con solo abrirse de piernas,
a esas un hombre, no las quiere,
es mas, no les interesa,
al no ser que lo que busquen
sea, colmar las apariencias,
un hombre, mas que mujer,
busca el amor, a su hembra,
alguien que sea su bastón,
que le guíe en las tinieblas,
alguien guapa y con dos…
colmada de inteligencia,
esa mujer, es ideal,
para este hombre que sueña.