BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo sé que es la madera
la que abrió un hueco
en mi corazón. Nefastos
jueces, estilitas absortos,
nebulosas de dientes, fratricidas
ocasionales, abundan, en sus troncos,
elegantes estandartes que reclinan
sus cabezas, en la estatura abismal
de sus raíces. Y la lenta
maquinaria celeste que asciende
como un cuerpo lleno de aromas
vegetales. Incendios, apocados
desertores, naturales fotógrafos,
de la vida terrestre, oh árboles,
titubeantes plantaciones de ramilletes
ofrendados.
©
la que abrió un hueco
en mi corazón. Nefastos
jueces, estilitas absortos,
nebulosas de dientes, fratricidas
ocasionales, abundan, en sus troncos,
elegantes estandartes que reclinan
sus cabezas, en la estatura abismal
de sus raíces. Y la lenta
maquinaria celeste que asciende
como un cuerpo lleno de aromas
vegetales. Incendios, apocados
desertores, naturales fotógrafos,
de la vida terrestre, oh árboles,
titubeantes plantaciones de ramilletes
ofrendados.
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