Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sinceramente, no te entiendo!
Si en la noche me buscabas
y en el desierto me llamas
mientras en mi ego salia corriendo
sufriendo, llorando, padeciendo
angustias dolores y quebrantos.
Escondido en el fango y con el llanto
al cuello y consciente de ello
aun me alejaba como un rayo, pero tu siendo la luz y el ser más bello
me enseñaste que en la cruz pagaste
por mis errores y cada uno de ellos.
Mas yo prefería las piedras antes
que el dulce pan de tu mano
y aun siendo un vil ser humano
tú decidiste hacerte carne
dejar tu corona y tu trono
para no dejarme morir en el abandono.
Si en la noche me buscabas
y en el desierto me llamas
mientras en mi ego salia corriendo
sufriendo, llorando, padeciendo
angustias dolores y quebrantos.
Escondido en el fango y con el llanto
al cuello y consciente de ello
aun me alejaba como un rayo, pero tu siendo la luz y el ser más bello
me enseñaste que en la cruz pagaste
por mis errores y cada uno de ellos.
Mas yo prefería las piedras antes
que el dulce pan de tu mano
y aun siendo un vil ser humano
tú decidiste hacerte carne
dejar tu corona y tu trono
para no dejarme morir en el abandono.