Fernando Sarabia
Poeta recién llegado
Aléjate...
vete, lárgate de aquí
así como se va el viento,
haz tu sendero
que te acompañe el tiempo,
porque yo ya no lo haré,
que ciego he sido,
perdón por el egoísmo,
ya no soporto tu presencia,
simplemente ya no te estimo
y perdona lo que digo...
yo te amé con todas mis fuerzas,
te acariciaba cada noche en mi ventana
como si fueses una princesa,
no se que pasó que me dejaste
colgado en una estrella,
ilusionado perdido y sin alma
para ir al cielo, sin luz ni sonrisa
perdóname si llegue a amarte tanto,
perdón por cada lagrima derramada
por este lazo que me ata,
ya no quiero tus besos,
ya no quiero tus caricias
pues me dejaste
me abandonaste como un lucero,
que abandona sus cenizas
no penes que fuera cierto
pero quedará un alma rota,
en tu conciencia maligna
ya no reconozco tu inocencia
ya no valorare tus letras
tus poemas en prosa,
ya no más a tu delicia
no importa ya
no se que duele mas,
si mi corazón
o mi pendeja razón,
que me ocultaba a la vista
tu rechazo, tu malévola sonrisa,
que me advertía
que me dejarías
maldito el día en que te encontré
malditos los lamentos,
que desde ahora derramaré
bajo mi lecho de muerte,
gritaré tan alto
como un cohete en el espacio,
ahogare mi llanto
en miles de recuerdos tuyos,
me abrazare al suelo
y me quedare tirado,
esperando algún consuelo
que no sea tuyo...
me atare con espinas de rosas
y me clavare un clavel negro
en mi pecho deshecho,
si mayor duda clavare...
y sentiré como la sangre,
brotará por la herida
y no me lamentaré
haberte dicho bendita,
aunque maldije la hora
en que te conocí,
pues fuiste todo para mi
y lo seguirás siendo,
pues aunque no te aprecio,
mi amor por ti si era sincero
y me lo llevare al infierno
y desde allí visualizare
lo que pudo ser,
pero no fue.
contemplaré mis poemas,
mis cartas...
te llevaré dentro,
siempre,
como mi mejor cuento
como una ada,
vete, aunque te quiera
y aunque lo sepas...
Vete.
y aunque te vayas
sabrás, que...
Mi amor seguirá latente.
vete, lárgate de aquí
así como se va el viento,
haz tu sendero
que te acompañe el tiempo,
porque yo ya no lo haré,
que ciego he sido,
perdón por el egoísmo,
ya no soporto tu presencia,
simplemente ya no te estimo
y perdona lo que digo...
yo te amé con todas mis fuerzas,
te acariciaba cada noche en mi ventana
como si fueses una princesa,
no se que pasó que me dejaste
colgado en una estrella,
ilusionado perdido y sin alma
para ir al cielo, sin luz ni sonrisa
perdóname si llegue a amarte tanto,
perdón por cada lagrima derramada
por este lazo que me ata,
ya no quiero tus besos,
ya no quiero tus caricias
pues me dejaste
me abandonaste como un lucero,
que abandona sus cenizas
no penes que fuera cierto
pero quedará un alma rota,
en tu conciencia maligna
ya no reconozco tu inocencia
ya no valorare tus letras
tus poemas en prosa,
ya no más a tu delicia
no importa ya
no se que duele mas,
si mi corazón
o mi pendeja razón,
que me ocultaba a la vista
tu rechazo, tu malévola sonrisa,
que me advertía
que me dejarías
maldito el día en que te encontré
malditos los lamentos,
que desde ahora derramaré
bajo mi lecho de muerte,
gritaré tan alto
como un cohete en el espacio,
ahogare mi llanto
en miles de recuerdos tuyos,
me abrazare al suelo
y me quedare tirado,
esperando algún consuelo
que no sea tuyo...
me atare con espinas de rosas
y me clavare un clavel negro
en mi pecho deshecho,
si mayor duda clavare...
y sentiré como la sangre,
brotará por la herida
y no me lamentaré
haberte dicho bendita,
aunque maldije la hora
en que te conocí,
pues fuiste todo para mi
y lo seguirás siendo,
pues aunque no te aprecio,
mi amor por ti si era sincero
y me lo llevare al infierno
y desde allí visualizare
lo que pudo ser,
pero no fue.
contemplaré mis poemas,
mis cartas...
te llevaré dentro,
siempre,
como mi mejor cuento
como una ada,
vete, aunque te quiera
y aunque lo sepas...
Vete.
y aunque te vayas
sabrás, que...
Mi amor seguirá latente.
::