Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Ahí débil corazón piedad te pido,
no calles el dindon de tu latido.
Que la pena de amar sin ser amado,
no rompa con el vuelo comenzado.
Hay muchas flores y pocas mariposas
y escaso un tiempo de llorar las rosas.
Hay mil maneras de decir te quiero
y mil caminos de un amor sincero.
Que por ti aguardan gorriones en vuelo
y un manto de estrella en el negro cielo.
Que si ingrato el jardín te ha detenido,
a llorar la deuda de un amor prohibido.
Aguarda celosa por ti la mas hermosa,
de las mujeres que hayas conocido.
Ahí débil corazón piedad te pido,
no calles el dindon de tu latido.
Que la pena de amar sin ser amado,
no rompa con el vuelo comenzado.
no calles el dindon de tu latido.
Que la pena de amar sin ser amado,
no rompa con el vuelo comenzado.
Hay muchas flores y pocas mariposas
y escaso un tiempo de llorar las rosas.
Hay mil maneras de decir te quiero
y mil caminos de un amor sincero.
Que por ti aguardan gorriones en vuelo
y un manto de estrella en el negro cielo.
Que si ingrato el jardín te ha detenido,
a llorar la deuda de un amor prohibido.
Aguarda celosa por ti la mas hermosa,
de las mujeres que hayas conocido.
Ahí débil corazón piedad te pido,
no calles el dindon de tu latido.
Que la pena de amar sin ser amado,
no rompa con el vuelo comenzado.
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