Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Como una vela encendida tu amor tenía un fin
y yo lo sabía.
como aquellas melodías que encantan al pasar
y que luego no puedes recordar,
así sería tu estadía,
en mi.
Encanto de una noche de bohemia,
y faroles como ojos relucientes
en medio de una tormenta de pestañas
Ellos se colapsaron con lo míos.
Eras la Rosa que nunca había nacido,
eras la primavera ¡entera ¡,
bañada de roció,
no eras uno si no ¡mil¡ amaneceres vividos,
todos juntos ,
revueltos en tu pelo.
Todo eso vi en un segundo,
cuando te paraste frente a mí
y un frio recorrió mi espalda
y este me hizo inclinarme levemente
hacia ti.
Tu sabes lo que hiciste
yo estaba ciego de todo
y solo a ti te veía,
como preso en las garras
de un águila me sentí.
En las tuyas, ¡ si¡
con uñas color de carmesí.
Bailamos sólo una vez
y basto para morir
una vez y para siempre
en la comisura de tu boca.
Tu boca, roso la mía
y nacían tus hombros en tus tacos
y sentí la carne,
y la brisa a Chanel y tabaco.
¡Dios¡
Diosa
De mis encantos,
amor de mis amores
eras tú , prestada por el universo
por un instante,
un instante que fue mío y de ti.
Solo bailabas y te veía,
solo bailabas,
mariposa con mini falda,
para mí, si, para mi.
y lo que me hablabas no lo entendía,
solo te veía,
mariposa, tu boca quería,
tus manos, tu pelo negro,
tus ojos mariposa, eso quería.
La noche dio paso al día
y tu mano y la mía vieron el ocaso
y el sol tardío cuando nace.
La mañana, era ,
y luego, tu y yo,
si solos tu y yo
y el sol y tu beso
Cuando me dijiste
que era todo para ti
y cuando te dije
que eras todo para mi.
Esa noche la Luna dijo al Sol ,
permíteme un instante de oscuridad,
permíteles un instante de soledad,
permíteles hacer con sus entrañas
un nuevo amanecer,
deja que cubra con su ser,
el amor amado que viste, ayer.
y yo lo sabía.
como aquellas melodías que encantan al pasar
y que luego no puedes recordar,
así sería tu estadía,
en mi.
Encanto de una noche de bohemia,
y faroles como ojos relucientes
en medio de una tormenta de pestañas
Ellos se colapsaron con lo míos.
Eras la Rosa que nunca había nacido,
eras la primavera ¡entera ¡,
bañada de roció,
no eras uno si no ¡mil¡ amaneceres vividos,
todos juntos ,
revueltos en tu pelo.
Todo eso vi en un segundo,
cuando te paraste frente a mí
y un frio recorrió mi espalda
y este me hizo inclinarme levemente
hacia ti.
Tu sabes lo que hiciste
yo estaba ciego de todo
y solo a ti te veía,
como preso en las garras
de un águila me sentí.
En las tuyas, ¡ si¡
con uñas color de carmesí.
Bailamos sólo una vez
y basto para morir
una vez y para siempre
en la comisura de tu boca.
Tu boca, roso la mía
y nacían tus hombros en tus tacos
y sentí la carne,
y la brisa a Chanel y tabaco.
¡Dios¡
Diosa
De mis encantos,
amor de mis amores
eras tú , prestada por el universo
por un instante,
un instante que fue mío y de ti.
Solo bailabas y te veía,
solo bailabas,
mariposa con mini falda,
para mí, si, para mi.
y lo que me hablabas no lo entendía,
solo te veía,
mariposa, tu boca quería,
tus manos, tu pelo negro,
tus ojos mariposa, eso quería.
La noche dio paso al día
y tu mano y la mía vieron el ocaso
y el sol tardío cuando nace.
La mañana, era ,
y luego, tu y yo,
si solos tu y yo
y el sol y tu beso
Cuando me dijiste
que era todo para ti
y cuando te dije
que eras todo para mi.
Esa noche la Luna dijo al Sol ,
permíteme un instante de oscuridad,
permíteles un instante de soledad,
permíteles hacer con sus entrañas
un nuevo amanecer,
deja que cubra con su ser,
el amor amado que viste, ayer.
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