avel omaya
Poeta recién llegado
Guarda el dócil anhelo de la mañana
y luego persigue conmigo la permanente
esperanza que nos da el amor.
Y deja que sea yo el amante de tu palabra,
el hombre que en tu boca fresca
infinitos sueños descubrió.
Amor,
tempestad que acomodo mi corazón,
beso que no se acaba, caricia que se quedó.
En ti la vida le da su sombra al amor
y tu recibes de mi alma el corazón.
Es en ti donde la vida cosecha besos y ternuras
que el mundo ya olvido.
Avel Omaya.
y luego persigue conmigo la permanente
esperanza que nos da el amor.
Y deja que sea yo el amante de tu palabra,
el hombre que en tu boca fresca
infinitos sueños descubrió.
Amor,
tempestad que acomodo mi corazón,
beso que no se acaba, caricia que se quedó.
En ti la vida le da su sombra al amor
y tu recibes de mi alma el corazón.
Es en ti donde la vida cosecha besos y ternuras
que el mundo ya olvido.
Avel Omaya.