dragon_ecu
Esporádico permanente
Toda relación corre su riesgo.
Tendrá su dolor
y tal vez recompensa.
Quien desconoce esto
y se detiene,
es por el miedo que le muerde.
Quien sabe de los posibles futuros
y no avanza,
bien puede desdeñar el miedo,
mientras lo consume
la cobardía.
Y si a pesar de ello,
de los terrores del miedo,
de los temblores cobardes...
Si mientras avanza se cae en cuenta
que su recompensa se aleja,
percibiendo al aire
que la otra parte
intuye ser deseada.
El vino en la botella no te afecta.
El vino en la copa induce.
El vino en la boca despierta.
El vino en el cuerpo seduce.
Hasta que llega otra botella.
Cuando la dicha se consagra.
Cuando la gloria se alcanza.
Y el cuerpo se moldea.
Las formas se olvidan.
Se olvidan los temores.
Se disfruta hasta la dicha más leve,
hasta el más leve roce.
Pocos los valientes,
que avanzaron más allá de las nubes.
Pocos los que lograron,
que el gozo se vuelva río
donde lanzarse sin tiempo.
Lo que suceda en más,
puede ser historia de amor,
o una aventura más.
No dependerá de lo que pasó,
sino de cuanto más...
es lo que se pueda dar.
El amor es una decisión diaria,
de seguir regando la planta,
de seguir alimentando la sensación,
de seguir afinando el roce de las pieles...
en una tibia fricción.
El olvido es una consecuencia...
de elegir o no elegir.
Llámalo arrebato, ilusión,
sueño de verano o momento de pasión.
Esa aventura... dejó de ser amor.
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