IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Amor materializado en una daga,
su filo nos recuerda
la fragilidad de todo poder,
caen lágrimas con dueño,
hacia donde los sueños descansan,
tiemblan los cimientos del más austero,
se dirige su deseo,
entre susurros de ensordecedor temor,
hacia las costas
de una felicidad aún no descubierta,
lavamos nuestros ojos en el mar,
con la tranquilidad que otorga el futuro,
poco habremos de olvidar,
cuando el recuerdo nos inunde,
siempre ciegos,
nunca en calma.
su filo nos recuerda
la fragilidad de todo poder,
caen lágrimas con dueño,
hacia donde los sueños descansan,
tiemblan los cimientos del más austero,
se dirige su deseo,
entre susurros de ensordecedor temor,
hacia las costas
de una felicidad aún no descubierta,
lavamos nuestros ojos en el mar,
con la tranquilidad que otorga el futuro,
poco habremos de olvidar,
cuando el recuerdo nos inunde,
siempre ciegos,
nunca en calma.