Nommo
Poeta veterano en el portal
Nos quisimos mucho, y luego, te esfumaste.
Como si fueras niebla, en la ciudad de Londres.
Acudí en tu ayuda, pero ya, no estabas presente en mi lienzo al carboncillo.
Tampoco, en las acuarelas, ni en el piano, el violín o el acordeón.
Te habías escondido dentro de un melón.
Eras pepitas amarillas y sabrosas.
Eras la carne verde y lustrosa.
Eras la cáscara de piel de sapo.
Te besé, te corté, te comí. Y me sequé los labios con un trapo.
Como si fueras niebla, en la ciudad de Londres.
Acudí en tu ayuda, pero ya, no estabas presente en mi lienzo al carboncillo.
Tampoco, en las acuarelas, ni en el piano, el violín o el acordeón.
Te habías escondido dentro de un melón.
Eras pepitas amarillas y sabrosas.
Eras la carne verde y lustrosa.
Eras la cáscara de piel de sapo.
Te besé, te corté, te comí. Y me sequé los labios con un trapo.
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