AMANT
Poeta adicto al portal
Eugenio
AMANT
Yo no entiendo esto cuando te miro
así, callada, taciturna en la noche
en que desnudas el alma entre suspiros,
estrellas que no se queman, en el cielo.
Es un misterio cómo tu belleza
es directamente proporcional al número de mis miradas.
En la pasarela de mis recuerdos desfilas siempre,
deidad divina, femenina utopía, amada mía.
Castillos de plata y oro
Diademas de sueños y madrugadas
Que se persignan en el tiempo a tus pies
Y parece que vuelan
Entre la alborada.
Entre mis manos llevo un libro de lívidas páginas
,la historia nuestra que nunca escribimos
con tinta de amor y de besos,
y en el pecho, la sangrante herida que dejó tu olvido.
Entre mi pecho el suspiro,
entre mis manos el frío
y entre mis labios un beso perdido
y siempre el frío, el beso y el suspiro,
me llevan a tu destino.
Sin sentir tus caricias,
mi piel es un jardín sin primavera,aterido,
una plañidera noche que
ha extraviado las adiamantadas estrellas
y las busca
con la lánguida linterna de la luna.
Y en la ausencia de tu alma, la mía,
se embriaga
con el amargo licor de la melancolía.
¿Cómo alimentar mi alma?
¿Calmar la sed de tu amor que tengo?
Si te has ido con la noche,
Esta noche en que no te tengo
Querido Eugenio: fue un placer haber hecho este dueto contigo. Me encanta cómo escribes, la magistral manera que tienes de versar, elegante y profunda. Eres un gran poeta y amigo. Tienes razón, compartimos el gusto por la poesía,aunque para mí es más que eso: es la sal de la vida, la expresión del sentir del alma mía, mi heroína y mi adicción. Tu bella poesía, poeta, es sólo un eco de la suntuosa hermosura de tu alma.
AMANT
Yo no entiendo esto cuando te miro
así, callada, taciturna en la noche
en que desnudas el alma entre suspiros,
estrellas que no se queman, en el cielo.
Es un misterio cómo tu belleza
es directamente proporcional al número de mis miradas.
En la pasarela de mis recuerdos desfilas siempre,
deidad divina, femenina utopía, amada mía.
Castillos de plata y oro
Diademas de sueños y madrugadas
Que se persignan en el tiempo a tus pies
Y parece que vuelan
Entre la alborada.
Entre mis manos llevo un libro de lívidas páginas
,la historia nuestra que nunca escribimos
con tinta de amor y de besos,
y en el pecho, la sangrante herida que dejó tu olvido.
Entre mi pecho el suspiro,
entre mis manos el frío
y entre mis labios un beso perdido
y siempre el frío, el beso y el suspiro,
me llevan a tu destino.
Sin sentir tus caricias,
mi piel es un jardín sin primavera,aterido,
una plañidera noche que
ha extraviado las adiamantadas estrellas
y las busca
con la lánguida linterna de la luna.
Y en la ausencia de tu alma, la mía,
se embriaga
con el amargo licor de la melancolía.
¿Cómo alimentar mi alma?
¿Calmar la sed de tu amor que tengo?
Si te has ido con la noche,
Esta noche en que no te tengo
Querido Eugenio: fue un placer haber hecho este dueto contigo. Me encanta cómo escribes, la magistral manera que tienes de versar, elegante y profunda. Eres un gran poeta y amigo. Tienes razón, compartimos el gusto por la poesía,aunque para mí es más que eso: es la sal de la vida, la expresión del sentir del alma mía, mi heroína y mi adicción. Tu bella poesía, poeta, es sólo un eco de la suntuosa hermosura de tu alma.