Mariano Bequer
Poeta recién llegado
AMOR DE MUJER
(Décimas de pie forzado)
Amor de mujer bendito,
regalo hermoso del cielo,
quisiera dejar escrito
que eres mi dulce consuelo.
Cuando Dios creo al humano
al instante se dió cuenta
que llegaba una tormenta
en la mente del fulano.
Y es entonces que temprano
establece un requisito
y se dijo despacito:
-He de darle a esta criatura
quien le entregue con ternura
amor de mujer bendito-.
Y el humano agradecido
por el obsequio divino
dijo a Dios con mucho tino:
-Gracias Dios, me has complacido,
has cumplido mi pedido,
tengo quien me dé consuelo.
Mi alma ya no tendrá duelo,
hoy me inunda la alegría
al tener por compañía
regalo hermoso del cielo-.
Y entonces nació la rosa
como reina de las flores,
ella quita resquemores
por ser la flor más hermosa.
¡Oh mujer!... eres dichosa
porque eres amor bendito,
sabes que te necesito,
y que yo te quiero tanto,
de mi amor en este canto
quisiera dejar escrito.
Amor de mujer, preciosa
virtud de la compañera,
de aquella que es primavera
y también la más juiciosa,
de caricias... primorosa.
En mis noches de desvelo
me haces sentir en el cielo
con tu dulce compañía,
y es que sabes vida mía,
que eres mi dulce consuelo.
- - - - - - - - -
Mariano Bequer.
Maracaibo, 07/04/10
(Décimas de pie forzado)
Amor de mujer bendito,
regalo hermoso del cielo,
quisiera dejar escrito
que eres mi dulce consuelo.
Cuando Dios creo al humano
al instante se dió cuenta
que llegaba una tormenta
en la mente del fulano.
Y es entonces que temprano
establece un requisito
y se dijo despacito:
-He de darle a esta criatura
quien le entregue con ternura
amor de mujer bendito-.
Y el humano agradecido
por el obsequio divino
dijo a Dios con mucho tino:
-Gracias Dios, me has complacido,
has cumplido mi pedido,
tengo quien me dé consuelo.
Mi alma ya no tendrá duelo,
hoy me inunda la alegría
al tener por compañía
regalo hermoso del cielo-.
Y entonces nació la rosa
como reina de las flores,
ella quita resquemores
por ser la flor más hermosa.
¡Oh mujer!... eres dichosa
porque eres amor bendito,
sabes que te necesito,
y que yo te quiero tanto,
de mi amor en este canto
quisiera dejar escrito.
Amor de mujer, preciosa
virtud de la compañera,
de aquella que es primavera
y también la más juiciosa,
de caricias... primorosa.
En mis noches de desvelo
me haces sentir en el cielo
con tu dulce compañía,
y es que sabes vida mía,
que eres mi dulce consuelo.
- - - - - - - - -
Mariano Bequer.
Maracaibo, 07/04/10
Última edición: