David Jimenez
Poeta recién llegado
Autor: David Jiménez
Cuando las hojas muertas abandonan
a los árboles es que llegó el otoño,
cuando tú alma deja la mía tal parece
que el invierno hizo causal en nuestras vidas.
El otoño apareció en ti,
con vitalidad de un adolescente,
que ha diario siente deseos de
amar inmensamente.
No te avergüences por la cana primera
o aquella arruga que hace verte más coqueta,
porque tu madurez enamora, hasta el más
exigente amante de las cosas.
Tú experiencia te hace más mujer
y el olor que irradia tu cuerpo,
te vuelven sensible al amanecer.
Preso estoy de tus manos,
de tus labios, de aquel beso primero
que robé en mi juventud, tú siendo tan otoño,
siendo sólo uno en cada noche de pasión.
Nunca habrá más secreto que aquel
amor que te tuve, que el deseo que existe
y de la entrega de un otoño aún amanecer naciente.
Derechos de Obra Reservados.
Cuando las hojas muertas abandonan
a los árboles es que llegó el otoño,
cuando tú alma deja la mía tal parece
que el invierno hizo causal en nuestras vidas.
El otoño apareció en ti,
con vitalidad de un adolescente,
que ha diario siente deseos de
amar inmensamente.
No te avergüences por la cana primera
o aquella arruga que hace verte más coqueta,
porque tu madurez enamora, hasta el más
exigente amante de las cosas.
Tú experiencia te hace más mujer
y el olor que irradia tu cuerpo,
te vuelven sensible al amanecer.
Preso estoy de tus manos,
de tus labios, de aquel beso primero
que robé en mi juventud, tú siendo tan otoño,
siendo sólo uno en cada noche de pasión.
Nunca habrá más secreto que aquel
amor que te tuve, que el deseo que existe
y de la entrega de un otoño aún amanecer naciente.
Derechos de Obra Reservados.
Última edición: