Aquamarina
Poeta recién llegado
Azotaban los vientos las esbeltas palmeras,
con el céfiro suave, que sus ramas doblaban,
y sus hojas caían en las verdes praderas.
del poniente emergían tus miradas ladronas,
con sonrisas traviesas a mis ojos buscaban,
agitando mi cuerpo con caricias dulzonas.
Los deseos dormidos tan fervientes brotaban
despertando en el alma los hechizos de amor.
los ensueños surgieron, las pasiones volaban,
y a las sombras oscuras tu les diste fulgor,
con tus besos ardientes me pusiste a soñar
excitando mis ansias con tu dulce calor.
Al llegar a mi lado tu me hacías vibrar,
con tu voz melodiosa de romántico acento
desprendías el fuego que incitaba a pecar,
y prendida a tus labios, se perdía mi aliento;
tus encantos mundanos de placer me llenaron,
y prendieron mi vida del mas dulce contento:
Tu venciste mis miedos y mis penas marcharon
por la gracia infinita de pasión y ternura,
y mis sueños de nuevo, con la fe despertaron,
de vivir a tu lado la mas grande locura.
de vivir a tu lado la mas grande locura.